Así se manifiesta la ansiedad en el cuerpo 

 En Ansiedad, Síndromes y Trastornos

Sentir ansiedad ocasionalmente forma parte de la vida. Sin embargo, cuando esta emoción se instaura en nuestro cuerpo y no sabemos gestionarla, podríamos decir que estamos ante los trastornos de ansiedad. 

Con frecuencia las personas que los padecen presentan preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones cotidianas. Es habitual que en los trastornos de ansiedad se presenten episodios de sentimientos repentinos de miedo intenso que alcanzan un máximo en cuestión de minutos, lo que se conoce como ataques de pánico. 

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Como es lógico, estos sentimientos interfieren en las actividades cotidianas de las personas que lo sufren. Les resulta complicado gestionar este tipo de emociones y son completamente desproporcionadas si las comparamos con el peligro real. 

Algunos de los trastornos de ansiedad más comunes son: trastorno de ansiedad generalizada, fobia social, fobias específicas y agorafobia. 

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El tratamiento psicológico ayuda a gestionar este tipo de situaciones, consiguiendo que la persona pueda gestionarlas de manera más saludable y, como consecuencia, disminuyendo su malestar. 

Pero, ¿qué sucede en nuestro cuerpo cuando experimentamos de forma crónica la ansiedad? 

Cuando no sabemos gestionar la ansiedad es normal que esta produzca ciertas consecuencias a nivel corporal. La ansiedad nos permite resolver y actuar en numerosas ocasiones. Nuestro cuerpo reacciona consiguiendo que estemos en alerta y que este esté preparado para utilizar todos nuestros recursos con el fin de resolver la situación que se nos plantea. Recuerda que una situación estresante no tiene por qué ser negativa.

No obstante, cuando estas respuestas ansiosas son intensas y se mantienen en el tiempo, pueden provocar consecuencias a nivel somático del tipo: dolores de cabeza, tensión arterial elevada, tensión muscular, reacciones cutáneas, problemas digestivos, insomnio, etc.

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Consecuencias de la ansiedad a nivel corporal

  1. Problemas de garganta

Que la voz se vuelva ronca suele ser una reacción inmediata a situaciones de estrés. 

La explicación es la siguiente: cuando alguien presenta ansiedad, los fluidos se desvían hacia las zonas fundamentales del cuerpo, lo que provoca espasmos en los músculos de la garganta. Ocasionando en la persona, rigidez, dificultad para tragar y sensación de tener la garganta reseca. 

  1. Reacciones cutáneas 

El cambio en el flujo sanguíneo provoca sudor frío o enrojecimiento de las mejillas. Estas suelen ser respuestas automáticas e inmediatas ante situaciones de ansiedad.  

El sistema nervioso envía mucha más sangre a los músculos, provocando reacciones en la piel, en la transpiración de la misma y aumentando la histamina que puede dar lugar a inflamaciones. 

  1. Tensión muscular

Cuando sentimos ansiedad, el cuerpo se tensa de manera natural, creando presión en los grupos musculares más amplios de nuestro cuerpo. Cuando esa ansiedad se ha mantenido de forma crónica, estos síntomas empeoran dando lugar a dolores de cabeza, rigidez en los hombros, dolor en el cuello e incluso migrañas tensionales. 

  1. Problemas cardiovasculares 

Las personas que sufren de forma crónica ansiedad o estrés tienen mayor riesgo de presentar problemas cardiovasculares debido al aumento constante del ritmo cardíaco y de la elevada presión sanguínea, que además ocasiona un aumento del cortisol. 

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El estrés y la ansiedad a largo plazo, están relacionados con la hipertensión, las arritmias, los derrames y los ataques de corazón. 

  1. Problemas inmunitarios 

La exposición a la ansiedad crónica puede provocar numerosos problemas en nuestro sistema inmune, debilitando sus funciones.

Estos son algunos de los motivos por los que debemos aprender a gestionar la ansiedad para cuidar de nuestro cuerpo. Además, súmale la sensación de tristeza, inseguridad, desánimo, falta de autoestima y muchas otras consecuencias a nivel psicológico. 

Nuestro cuerpo es una máquina muy agradecida y, a poco que comiences a ocuparte de él, va a recuperarse de ese desgaste y vas a empezar a sentirte mejor.  

Trabaja en aprender a gestionar tus emociones para conseguir un mayor bienestar y una mayor felicidad. Desde Atlas Psicólogos te animamos a contactar con nosotros para ayudarte en este proceso y que puedas resolver tus problemas de ansiedad. Conseguirás una vida plena y saludable a nivel físico y emocional.

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