Iniciación al Mindfulness: cómo practicarlo en cualquier momento y lugar

 En Psicología

El mindfulness es una práctica de meditación que combina las enseñanzas orientales de Buda con las investigaciones científicas occidentales, enfocándose en la “conciencia plena” o en la atención “plena”.

Esta disciplina parte de la premisa de que nuestra mente tiende a generar pensamientos de forma automática e inconsciente, mientras vivimos inmersos en una realidad llena de estímulos que nos distraen y nos alejan de nosotros mismos. Esto nos lleva a un estado de desconexión y falta de conciencia hacia nuestra propia mente y cuerpo.

Beneficios del mindfulness       

En términos de beneficios, la práctica del mindfulness nos permite tomar conciencia de nuestros procesos mentales, liberándonos del dominio automático de la mente. Además, se ha demostrado que:

  • Reduce el estrés
  • Produce cambios estructurales en el cerebro aumentando la materia gris
  • Mejora funciones cognitivas como la memoria de trabajo y el razonamiento verbal
  • Estimula la creatividad

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Igualmente, el mindfulness protege contra enfermedades mentales, ofrece una perspectiva más clara de la realidad, previene enfermedades físicas, alivia el dolor, mejora la calidad del sueño y contribuye a una mayor felicidad y compasión personal.

Cómo practicar el mindfulness en cualquier momento y lugar

La práctica del mindfulness puede parecer sencilla, pero necesita de mucha dedicación y esfuerzo para dominarla completamente. Por ello, desde Atlas Psicólogos, te mostramos algunas recomendaciones para comenzar a practicar mindfulness en cualquier momento y lugar.

  1. Busca un sitio tranquilo: encuentra un espacio sin distracciones para practicar, ya sea en casa o al aire libre, donde te sientas cómodo y no te interrumpan.
  2. Establece una intención: antes de empezar, define por qué quieres practicar mindfulness y qué esperas lograr con ello.
  3. Empieza con sesiones cortas: comienza con ejercicios de meditación breves, como 5 minutos al día, e incrementa gradualmente el tiempo a medida que te sientas más seguro.
  4. Enfócate en tu respiración: la respiración es una técnica fundamental del mindfulness. Siéntate cómodamente y concéntrate en cómo entra y sale el aire de tu cuerpo. Cuando te distraigas, simplemente vuelve tu atención a la respiración.
  5. Acepta tus pensamientos: es normal que tu mente divague. En lugar de juzgar o frustrarte, acepta los pensamientos y vuelve al presente concentrándote en tu respiración.

3 ejercicios básicos para comenzar a practicar mindfulness

Aquí te dejamos algunos ejercicios simples para comenzar a practicar mindfulness:

1.   Respiraciones profundas

La técnica de la respiración y de relajación es fundamental en el mindfulness. La respiración es un proceso cíclico que nos mantiene conectados con el presente y nutre nuestro cuerpo con cada inhalación y exhalación. Al concentrarte en tu respiración, puedes mejorar tu autocontrol y conciencia.

Un ejercicio útil es acostarte boca arriba en un lugar tranquilo, colocar una mano en tu pecho y otra en tu vientre, cerrar los ojos y respirar profundamente por la nariz, llenando primero el abdomen y luego el pecho, y posteriormente exhalando lentamente por la boca.

2.   Observación de pensamientos

A diferencia de la meditación tradicional que busca vaciar la mente, el mindfulness se centra en dirigir la atención hacia algo específico, como la respiración. Al practicar, es normal que aparezcan pensamientos intrusivos. La clave está en observarlos sin juzgar y gentilmente redirigir tu atención hacia la respiración o el momento presente cada vez que te distraigas.

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3.   Identificación de emociones

Además de los pensamientos, es común que las emociones influyan en nuestra atención. Practicar mindfulness implica reconocer y nombrar las emociones sin intentar suprimirlas. Este proceso ayuda a gestionarlas de manera más efectiva, permitiéndonos estar más presentes en el momento actual.

Practicar mindfulness diariamente puede mejorar tu bienestar emocional y físico. Con el tiempo y la práctica regular, desarrollarás mayor habilidad en esta técnica. No necesitas equipos especiales ni habilidades particulares, y puedes practicarlo en cualquier momento y lugar. En definitiva, si buscas una manera simple y efectiva de mejorar tu calidad de vida, dale una oportunidad al mindfulness, ¡no te arrepentirás!

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