Disociar: significado, síntomas y tratamiento

 En Psicología

La disociación es un fenómeno complejo que puede manifestarse de diversas formas y tener un impacto significativo en la vida de quienes lo experimentan.

En este artículo, desde Atlas Psicólogos exploraremos en profundidad qué es la disociación, sus síntomas comunes y las opciones de tratamiento disponibles.

¿Qué es la disociación?

La disociación es un mecanismo de defensa psicológico que implica una desconexión temporal entre los pensamientos, sentimientos, sensaciones corporales y la conciencia de uno mismo. Es una forma de escapar o distanciarse emocionalmente de situaciones abrumadoras, traumáticas o dolorosas.

Causas de la disociación

La disociación puede ser el resultado de una variedad de factores, y las causas subyacentes pueden ser complejas y multifacéticas. Algunas de las posibles causas de la disociación pueden ser:

Trauma o abuso

Experiencias traumáticas, como abuso físico, emocional o sexual, pueden desencadenar la disociación como mecanismo de defensa para proteger al individuo del dolor y la angustia asociados con el trauma.

Estrés extremo

Situaciones de estrés intenso o prolongado, como desastres naturales, accidentes graves, conflictos familiares o problemas financieros, pueden desencadenar episodios de disociación.

Trastornos mentales

La disociación puede ser un síntoma de diversos trastornos mentales, como trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastorno de identidad disociativo (anteriormente conocido como trastorno de personalidad múltiple), trastorno de ansiedad, trastorno límite de la personalidad (TLP) y depresión.

Factores biológicos

Algunas investigaciones sugieren que factores biológicos, como diferencias en la actividad cerebral o disfunciones en el sistema nervioso central, pueden predisponer a algunas personas a experimentar disociación.

Factores ambientales y culturales

El entorno social y cultural en el que una persona crece y se desarrolla puede influir en su susceptibilidad a la disociación.

Por ejemplo, las creencias culturales sobre la expresión emocional o la aceptabilidad del trauma pueden influir en cómo una persona procesa y responde a las experiencias traumáticas.

Cómo se manifiesta la disociación

La disociación puede presentarse de varias maneras, y los síntomas pueden variar en intensidad y duración de una persona a otra.

Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Despersonalización: la sensación de estar desconectado o separado de uno mismo, como si estuvieras observando tus acciones desde fuera de tu cuerpo.
  • Desrealización: experimentar el mundo como irreal o extraño, como si estuvieras en un sueño o una película.
  • Amnesia disociativa: pérdida de memoria de eventos traumáticos o momentos de la vida, a menudo asociados con experiencias de disociación.
  • Pérdida de tiempo: lagunas en la memoria o pérdida de conciencia de períodos de tiempo significativos.
  • Sensaciones físicas y emocionales atenuadas: sentir emociones o sensaciones físicas de manera atenuada o como si fueran de otra persona.

Estos síntomas pueden surgir en respuesta a situaciones traumáticas, estrés extremo o abuso emocional, y pueden ocurrir de forma intermitente o crónica a lo largo del tiempo.

Tratamiento de la disociación

El tratamiento de la disociación suele requerir una aproximación multidisciplinaria donde podemos encontrar:

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

Esta terapia se centra en identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales que contribuyen a la disociación.

Terapia de reestructuración cognitiva

Ayuda a los pacientes a identificar y desafiar pensamientos y creencias negativas sobre la disociación y su significado.

Terapia de exposición

Permite a los pacientes enfrentarse gradualmente a los recuerdos o situaciones traumáticas que desencadenan la disociación, facilitando el procesamiento y la superación del trauma.

Medicación

En algunos casos, se pueden recetar medicamentos como antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo para tratar síntomas específicos de la disociación, como la ansiedad o la depresión.

Terapia de integración

Se centra en ayudar al paciente a integrar las partes fragmentadas de su experiencia y recuperar un sentido de continuidad en su vida.

La disociación es un fenómeno complejo que puede afectar profundamente la vida de quienes lo experimentan. Desde una desconexión temporal con la realidad hasta la pérdida de la sensación de uno mismo, los síntomas pueden variar en intensidad y duración. Es fundamental buscar ayuda profesional si experimentas síntomas de disociación. Con el apoyo adecuado y el compromiso con el tratamiento, es posible aprender a manejar los síntomas y recuperar un sentido de continuidad en la vida. La disociación no tiene por qué definir quién eres ni dictar tu futuro. Con el tiempo y la atención adecuados, es posible encontrar la paz y la estabilidad que tanto mereces.

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